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Astronomía y sociedad

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Vivimos en una maravillosa era de descubrimientos: el hombre en la Luna, las misiones que exploran los planetas del sistema solar, los grandes radiotelescopios y telescopios varios de ellos en el espacio, los exoplanetas. Sin embargo, la gente ya no observa el cielo pues pareciera que carece de utilidad. Relojes y almanaques sustituyeron hace mucho tiempo a los pacientes contables de astros, la contaminación y las luces de las grandes urbes parecen esconder el firmamento, la vida moderna nos impide levantar la vista de toda clase de pantallas.

Sin embrago la astronomía recreativa, esa maravillosa actividad de observar el cielo a simple vista, con binoculares y con telescopios, está renaciendo especialmente entre los jóvenes que con gran entusiasmo están volviendo sus ojos hacia el firmamento, y son cada vez más numerosos los grupos de aficionados que realizan jornadas de observación en los festivales de astronomía,

La astronomía ha sido la piedra angular del progreso tecnológico a lo largo de la historia, tiene mucho que contribuir en el futuro, y ofrece al público un sentido fundamental de nuestro lugar en este enorme y sorprendente Universo. La astronomía es una parte vital de la cultura de la humanidad. Por ello, una persona ignorante de las bases generales del saber astronómico está tan retrasada culturalmente como si nunca hubiera aprendido nada de historia, literatura, música o arte.

Además, la astronomía ofrece extraordinarias oportunidades para estimular la tecnología, la ciencia y la cultura, las tres características fundamentales del desarrollo de las naciones. Debido a que la astronomía combina ciencia y tecnología con emoción e inspiración, juega un notable papel como vehículo de inspiración para querer saber más.

Sorprende entonces que estos conceptos elementales parecieran haber estado ausentes en Colombia en el diseño de los recientes, - y también de los pasados- programas de ciencia y tecnología. Y esto se debe esencialmente a que los políticos y algunos técnicos, ignoran la importancia de la divulgación científica entre la población. Desarrollo científico significa no sólo el volumen de recursos que se aportan a la investigación sino también la calidad de la educación, el fomento de las vocaciones científicas y el apoyo a la divulgación de las ciencias.

El clamor regional por nueva infraestructura de divulgación científica -planetarios, museos de ciencia, parques interactivos- exige una política pública de ciencia y tecnología que incluya  en forma decisiva los procesos que promuevan el cambio de la actitud de la gente hacia la ciencia. Innovar no es comprar o adaptar el producto o invento novedoso. Es un proceso de creación que debe incorporarse a la formación desde los primeros años de vida, esencial para aumentar las posibilidades futuras de mejorar las condiciones de vida personales.

Las regiones no pueden quedar condenadas de por vida a la ignorancia  científica. Estimular el conocimiento científico es un objetivo en sí mismo: una ciudadanía informada es vital para la democracia. Esto también se conoce como “apropiación social de la ciencia”. Si no se desea que queden por fuera del conocimiento científico grandes sectores de la población en la educación básica formal y no formal en ciencias, los poderes públicos deberían entonces ser conscientes de sus decisiones y de su responsabilidad en lo que concierne a la distribución social de los conocimientos científicos.

Autor:

Germán Puerta Restrepo

gpuerta@astropuerta.com.co

@astropuerta

 

 

 

 

 



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