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Colombia, a la vanguardia de productos a base de cannabis

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Crédito: Pixabay

Por: Alejandra Acero

Desde mediados de 1948 la marihuana se satanizó, su uso ilegal hizo que una planta milenaria fuera vista con odio y miedo. ¿Le ha pasado que al escuchar marihuana imagina personas fumándola?, pero ¿sabía que este compuesto es un gran complemento para la medicina?

El Cannabis sativa es una planta herbácea, anual, generalmente dioica*. Perteneciente a la familia Cannabacea, que crece libremente en las regiones tropicales y subtropicales. Su tallo proporciona fibra textil, mientras que sus semillas producen aceite para múltiples usos, además sus flores son utilizadas para la producción de resina.

El hombre ha utilizado el cannabis como medicamento desde hace varios siglos. Sin embargo, al tropezarse con el uso ilegal que se le da a la planta, fue excluida de importantes farmacopeas, como la británica o estadounidense, en las primeras décadas del siglo XX (Mikuriya, 1969). Hasta hoy, diferentes Investigaciones científicas han demostrado sus cualidades terapéuticas.

En América Latina, varios países ya legalizaron la marihuana para uso medicinal y científico, Colombia es el cuarto en tomar esta decisión, luego de que el congreso aprobara el marco regulatorio de distribución, cultivo, venta y requisitos para desarrollar productos, ya que desde 1986 gracias a la Ley 30 su uso terapéutico era legal.

Expertos en la materia indican que mientras el cannabbis sembrado por narcotraficantes no tiene efectos positivos en temas médicos porque al presentar trazabilidad artificial  es perjudicial para el organismo, esto por los tratamientos y abonos químicos de la misma. El cannabis utilizado para el bienestar del cuerpo debe ser orgánica. En países como Colombia hay beneficios en sus cultivos gracias a la posición geográfica, lo que genera especies con alto contenido de THC, sustancia altamente terapéutica.

Gracias a las investigaciones en torno a este tema, gran parte de los profesionales de la salud creen en la importancia del cannabis como uso medicinal, sea como refuerzo médico o alternativa frente a fármacos que no logran su cometido.

En el 2013 la revista New England Journal of Medicine, presentó a 1.446 médicos la descripción de un caso donde una mujer de 68 años padecía cáncer de mama con metástasis en varios órganos y el tratamiento la dejó  sin energía, inapetente y con dolor. Utilizó incluso oxicodona para mitigar los efectos de la quimiterapia pero no surtió efecto. En la investigación, el 76% de los médicos entrevistados respondieron que le recetarían a la mujer marihuana medicinal. Muestra de la creciente aceptación en los galenos el uso de esta planta.

En el 2008, la Universidad de Miolan encontró que el uso estandarizado de cannabis sativa produjo alivio total en la hiperalgesia (dolor exagerado y sin control) producida por desórdenes nerviosos. Otras investigaciones han apuntado a un gran número de evidencias científicas sobre las propiedades terapéuticas de los cannabinoides, en especial analgesia, disminución de la presión intraocular, efecto antiemético en vómitos inducidos por quimioterapia antineoplásica, propiedades relajantes musculares en esclerosis múltiple, traumatismos medulares y alteraciones del movimiento.

De Colombia para el mundo, productos que mejoran la vida

En Colombia, luego de firmarse la legalización y regulación del uso medicinal de la marihuana, se ofrecen diversidad de productos a base de cannabis como jabones de baño, shampoo, cremas faciales, geles, bálsamos labiales entre otros.

 Entre este mundo de oportunidades, la empresa Sannabis con sede en Cali, desarrolló una innovadora crema para la curación de tatuajes, poco a poco su mercado aumenta,  actualmente venden cerca de mil ítems semanales.

 En un principio, la meta era desarrollar  una crema especial para cicatrizar heridas a base de caléndula, manzanilla, aceite natural, cera de abejas y, cómo   no, cannabis. Gracias a que un amigo suyo decidió utilizar la crema para sanar un tatuaje y el resultado fue exitoso, Juan Pablo Guzmán Ferix, fundador de Sannabis en el 2012, vio allí una oportunidad de negocio.

 Camilo Gonzales ha tatuado su cuerpo en cuatro ocasiones, las primeras  2 experiencias fueron bastantes malas, la cicatrización fue traumática y muy      compleja.  ”Se me hacían costras muy gruesas y al caerse se llevaban parte del color, normalmente usaba las cremas con antibióticos que recomiendan  los tatuadores para estos casos que son bethene y basitracina. No me funcionaban”. 

 Para resolver la problemática de Camilo y de muchas otras personas, Juan Pablo Guzmán Ferix lleva desde 1998 estudiando la marihuana medicinal y su efecto cuando se une al cañamomo, aceites vegetales y otros compuestos. Además tiene como meta limpiar la imagen del cannabis. “Trabajamos por el   uso integral de la planta, se utilizan los tallos, las semillas y las flores. La parte industrial  se centra en  fibras para hacer ropa y también biomasa para   construcción, la parte medicinal se centra en las flores” dijo el fundador de esta empresa.


Crédito: Sannabis

Camilo decidió tatuarse de nuevo pero en esta ocasión utilizando la pomada de tatuajes de Sannabis. La cicatrización, según relata, fue muy rápida, tanto así que en una semana su tatuaje ya estaba sano, la costra en comparación de las primeras experiencias ya era delgada y además los colores eran más vivos que nunca.

Según la firma especializada en análisis de mercado de cannabis ArcView, se estima que al finalizar el 2014 las ventas de la industria del cannabis en el mundo sea de unos 2,57 billones de dólares y para el 2019 se acerque a los 10 billones de dólares al año.

Colombia tiene una gran oportunidad de fidelizar parte de este mercado con productos innovadores y efectivos, como los que desarrolla Sannabis.

El reto de hoy es demostrar que en el país la marihuana está haciendo presencia pero para sanar vidas. “Cannabis en una esperanza, es darle oportunidad a la gente. Cannabis significa alternativa de vida.” Concluye Juan Pablo Guzmán Ferix.

Dioica*- Hoy en día todavía está vigente la eterna discusión de si el cannabis como planta es dioica (dos casas, en griego) o monoica (una casa). Significa que si la consideramos  monoica, estamos admitiendo que solo necesita de una planta para reproducirse sexualmente y de una manera normal o natural; ya que posee flores diferenciadas de los dos sexos (planta hermafrodita). En el caso de que la consideremos dioica, deberemos admitir que la especie necesita de dos plantas diferenciadas cada una de un sexo diferente para reproducirse.



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